Acerca de David González Grande
Escultor
David González, escultor de la naturaleza, hijo de la tierra y artista del bosque, describe su experiencia creativa:
En la escultura encontré el lenguaje idóneo para hablar al mundo.
Trabajando con motosierras he ido modelando mi camino, aprendiendo a dibujar con ellas y haciéndolas bailar sobre la madera, materia prima de mis obras.
Las uso como el lápiz que diseña e indaga en el interior (alma) y añade el color imprescindible en la superficie (cuerpo escultural).
Mis obras se arman y desarman,
se descomponen del bloque principal transformadas en nuevas piezas que se unen desafiando la estética, la gravedad y el equilibrio. Un nuevo eje las sostiene, en la búsqueda constante de la estabilidad.
En mis comienzos creaba esculturas con evidente carga de crítica social:
«Mentes planas», » Cabezas cuadras»
«Culturas, tipos, razas», «Tu, yo y el espectador» ofrecen una visión diferente de mi preocupación por problemáticas sociales.
La escultura llamada «HOMBRES» hace referencia a principios fundamentales, como la honestidad y el buen hacer.
La serie «Erosiones», se compone de varias obras de madera tallada. Todas ellas pretenden evidenciar el paso del tiempo y mostrar las marcas y heridas que todos tenemos.
Las obras tituladas «Grave-Edad» son también un guiño al tiempo vivido y el olvido de lo que nunca regresa.
Son esculturas formadas por bloques de madera, que se descomponen en fragmentos (en forma de cuña), y por su propia gravedad se sostienen y arman con absoluta solidez.
Descompongo el volumen principal en fracciones angulares, que se sustentan unas a otras, indicando un punto fijo; el lugar donde quisiéramos estar, el instante preciso en el que nos encuentra el equilibrio, con » los pies en la tierra», señalando siempre un punto de encuentro, unión, paz y armonía.
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